sábado, 21 de febrero de 2009

ORDENACIÓN DE UN NUEVO DIÁCONO PERMANENTE CASADO PARA LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA


El domingo 15 de febrero tuvo lugar la ordenación del acólito Carlos Heredia como diácono permanente, acontecimiento de gracia para nuestra Iglesia particular, puesto que con este nuevo diácono al servicio del Cuerpo de Cristo y Pueblo de Dios, que es la Iglesia, son seis ya los «trabajadores para la mies» en la vocación propia del diaconado permanente. Nuestro Obispo, quien siempre ha destacado que dicha vocación en nada suple la vocación al sacerdocio ministerial, sino que antes bien, ambas vocaciones se complementan y enriquecen, recordó en la homilía de la misa de ordenación que “(…) los diáconos permanentes han de ayudar a construir la Iglesia, con un amor muy grande a ella, verdadera «pasión» (como decía el Papa Pablo VI), amor y veneración al Santo Padre como Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo, y entera vocación de servicio al Pueblo de Dios, siendo –los que son casados- excelentes esposos y padres de familia, y siendo testigos auténticos de una civilización nueva, de un ardor nuevo de la evangelización, en el ambiente en el que les toca vivir y trabajar”.En la diócesis de Zárate-Campana los diáconos permanentes son 6, de entre los cuales Mons. Oscar Sarlinga ha ordenado 4, quienes habían venido realizando el tiempo de formación como lo establece la Iglesia (en este caso, 5 años) y han sido considerado aptos para el ministerio, también con el parecer del «Consejo de órdenes».El neo-diácono Carlos Heredia ha recibido formación durante 5 años en la antigua Escuela Ministerial, la ha retomado en la renovada Escuela de Ministerios de la Diócesis, en especial en lo que se refiere a la formación cristológica y mariológica, y ha estado siguiendo su formación pastoral en la parroquia de la Inmaculada Concepción de Maquinista Savio, a la que pertenece, bajo la guía de su cura párroco, Mons. Justo Rodríguez Gallego. Ha sido adscripto por el Sr. Obispo a dicha parroquia de la Inmaculada Concepción de Maquinista Savio (que cuenta con 80.000 habitantes estables).En la ordenación se hallaban presentes su esposa, Paula, sus cuatro hijos varones, quienes todos ellos atestiguaron en la profesión de fe y promesa de fidelidad en el cumplimiento de la misión encomendada, y también su señora madre, de 92 años. También estaban presentes los diáconos permanentes de Garín (Pedro Cerrano), de Los Cardales (Ricardo Reggio) y de Ntra. Sra. del Pilar (Balzano). La Santa Misa fue concelebrada por Mons. Santiago Herrera, pro-vicario general, Mons. Justo Rodríguez Gallego, cura párroco de Maquinista Savio y vicario episcopal para la pastoral, el Pbro. Atilio Rosatte, cura párroco de la iglesia de la Natividad del Señor (co-catedral), el Pbro. Nicolás Guidi y el Pbro. Mauricio Aracena.Mons. Oscar Sarlinga hizo alusión también al origen apostólico del diaconado, y a la restauración del diaconado permanente por parte del Concilio Vaticano II, el cual acogió los deseos de que, allí donde lo pidiera el bien de los fieles, con el discernimiento de los Obispos, fuera restaurado el Diaconado permanente como un Orden intermediario entre los Obispos y Presbíteros y el pueblo de Dios, para que fuera intérprete de los deseos y de las necesidades cristianas, inspirador del servicio, o sea, de la «diaconía» de la Iglesia ante dichas comunidades, signo o sacramento del mismo Jesucristo, quien «no vino a ser servido, sino a servir». (Cf Lumen gentium, cap.III, 29)
EL DIACONADO
Jesús instituyó en la Iglesia diversos ministerios, ordenados al bien de todo su cuerpo. Entre estos ministerios se establece ya desde tiempos de los Apóstoles, el Diaconado.
¿QUIÉN ES EL DIÁCONO?Un hombre al servicio de los hombres: «Misericordioso, diligente, procediendo conforme a la verdad del Señor, que se hizo servidor de todos». (San Policarpo, Obispo)Los candidatos al Diaconado permanente:
PUEDEN SER:Hombres casados, mayores de 35 años, con 5 años al menos de matrimonio estable, que han dado testimonio cristiano en la educación de los hijos y la vida familiar.Miembros pertenecientes a Institutos religiosos, o miembros de Institutos seculares, mayores de 25 años viviendo en celibato.
DEBEN POSEER:Madurez humana y cristiana, amor a la Iglesia y espíritu de oración.Capacidad para el diálogo, sentido moral y de responsabilidad.DISPUESTO A:Continuar viviendo de su propio trabajo en la vida civil o religiosa e insertos en la vida de la gente, siendo testigos cualificados de la vida cristiana.Aceptar el Ministerio que le encomienda el Obispo, o superior competente, en perfecta comunión con el mismo y con los presbíteros y en estrecha conexión con los seglares comprometidos en la Iglesia.¿CÓMO SE FORMA?
En tres etapas:
INTRODUCTORIA:Un tiempo de discernimiento en el que se reflexiona sobre el significado de su vocación diaconal.
DE FORMACIÓN:Tres años de preparación teológica, pastoral, espiritual y comunitaria. En la diócesis funciona la «Escuela de Ministerios».
DE PASTORAL:Un tiempo de inserción pastoral recibiendo los ministerios laicales de lector y acólito.¿DÓNDE EJERCE?Su acción pastoral puede concretarse, sin por ello ser exhaustivos en la mención, en las siguientes áreas:
CARITAS:
Delegados diocesanos en: organizaciones de caridad, Cáritas diocesanas u otras instituciones de solidaridad social y caridad institucional.Encargados o directores: Cáritas parroquial, obras asistenciales, pastoral de enfermos y marginados.LITURGIA:Asiste durante las funciones litúrgicas al obispo o al presbítero.Administra sacramentales: comunión fuera de la misa, comunión y viático a los enfermos.Exequias.Administra solemnemente el Bautismo.Bendice los matrimonios (con delegación).Preside la comunidad (párroco) y la liturgia de las horas.
PALABRA:
Catequesis en todas sus gamas.Actividades apostólicas de los laicos: padres, novios, confirmandos…Preside la celebración de la Palabra.Lee y predica la homilía.
ADMINISTRACIÓN Y COLABORACIÓN CON EL GOBIERNO PASTORAL:
Cargos administrativos de CuriaDelegados diocesanos de acciones pastorales.Despacho parroquial.Centros de orientación familiar

lunes, 9 de febrero de 2009

DISTINTOS MOMENTOS de la MISIÓN en LA PARROQUIA de SAN ANTONIO DE PADUA, de «PRESIDENTE DERQUI», en el partido de PILAR

Nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga dirigió una nota al Pbro. Oscar Iglesias, cura párroco de San Antonio de Padua (Presidente Derqui) y Decano de Pilar, junto con su consejo pastoral y fieles laicos, felicitándolos por el éxito de los distintos momentos de la misión en la jurisdicción parroquial, y alentándolos a seguir construyendo una parroquia verdaderamente eucarística, mariana y misionera, conforme con el espíritu del Año Paulino Jubilar, y con la concepción de misión permanente, y dimensión misionera de toda la pastoral, propia del proyecto pastoral diocesano.

Diciembre 2008-Febrero 2009

Del servicio informativo de la Parroquia San Antonio de Padua, de Presidente Derqui:

En el contexto del Año Paulino Jubilar, y tal como lo hemos asumido en nuestra diócesis, la parroquia de San Antonio de Padua informa a la comunidad diocesana que durante el mes de diciembre próximo pasado, en sintonía con nuestro esbozo de proyecto pastoral y con los requerimientos de nuestro Pastor y Obispo Mons. Oscar Sarlinga, hemos realizado un tiempo especial de misión en la jurisdicción parroquial.

Dicho estado de misión, con respecto a la actividad misionera permanente fue vista como necesidad pastoral por nuestro párroco, Pbro. Oscar Iglesias, y el consejo pastoral, de acuerdo, como hemos dicho, al espíritu diocesano del estado de misión permanente y dimensión misionera de toda la pastoral. Se realizó durante el mes de diciembre la misión de Adviento, desde el 20 al 23, en la zona periférica de la jurisdicción parroquial, cerca del Arroyo Pinazo, donde, además de visitar a todas las familias y bendecir sus casas, también fueron entregados alimentos para las personas más carenciadas, de acuerdo a un sentido de verdadera asistencia sin asistencialismo. Es preciso decir que esa zona posee «asentamientos» con casas muy precarias donde viven familias numerosas. Nuestro acercamiento como fieles católicos motivó esperanzas en muchas de estas familias, y a la vez, quedamos comprometidos en regresar durante este año de 2009.

Durante los primeros días de diciembre, desde el 7 al 15 del mismo mes, un grupo de nuestra parroquia, integrado por personas que sirven en el servicio musical de las capillas: Nuestra Señora de Lourdes, Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora de Caacupé y la misma iglesia parroquial de San Antonio, se unieron para llevar nuestra música cristiana más allá de las fronteras del país, señaladamente a la arquidiócesis de Santiago de Chile, donde se vivió un emocionante encuentro con los hermanos chilenos. Para ello viajaron cuatro familias con un total 12 personas que integran los distintos grupos, quienes compartieron una experiencia de Iglesia muy sentida. El recibimiento fue afectuoso y se compartió experiencias pastorales, visitas a distintos grupos de las parroquias de esa arquidiócesis, habiendo finalizado con el cierre musical que desde nuestra parroquia de San Antonio de Padua se había previsto y preparado.

Ya a inicios de este año 2009, desde el 3 al 11 de enero se inició nueva misión, bajo el lema “He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”, en la llamada vicaría de Nuestra Señora de Caacupé, también de la populosa ciudad de Presidente Derqui, en la localidad de Monterrey, adonde se hicieron presentes hermanos que vinieron para ayudarnos desde diversos puntos del país, tales como Villa Guillermina (provincia de Santa Fe), Santos Lugares, Rosario, de Tropezó (partido de San Martín), todos los cuales se unieron con el grupo misionero «Caacupé» de dicha vicaría, junto con integrantes jóvenes del equipo misionero parroquial de San Antonio de Padua.

Así, el día 31 de enero se realizo el festival de música bajo el Lema “María, tu «sí» cambió la Historia”. Este evento se llevó a cabo gracias a la iniciativa de los grupos de servicios musicales de nuestras comunidades, que pretenden evangelizar a través de la música católica. Si bien este equipo funciona en nuestra parroquia y nuestra diócesis la misma es llevada a otras parroquias o diócesis que lo requieran. Dichos encuentros tuvieron lugar en las capillas de Nuestra Señora de Luján y de San Francisco de Asís de la localidad de José. C. Paz, a pedido de las autoridades locales. El clima del encuentro fue emotivo y fraterno, con alabanzas al Señor y a Nuestra Madre por todas las bendiciones recibidas.

Por fin, el día 14 de Febrero se realizará la fiesta Patronal de la Capilla de Nuestra Señora de Lourdes, de nuestra jurisdicción parroquial. A las 10:00 de la mañana se celebrará la Santa Misa, la cual será presidida por nuestro cura párroco. Posteriormente se realizará distintas presentaciones musicales de grupos locales, habrá una kermesse con la finalidad de recaudar fondos para dicha capilla, que tanto lo necesita. Invitamos a todos los que quieran compartir con nosotros esta fiesta de Nuestra Madre la Santísima Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Celebración de la Festividad de la presentación del Señor en «La Candelaria»

CELEBRACIÓN DE LA FESTIVIDAD DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR EN «LA CANDELARIA» EN LA IGLESIA CO-CATEDRAL DE BELÉN DE ESCOBAR Y CELEBRACIÓN DE SAN BLAS Y SAN OSCAR EN LA IGLESIA CATEDRAL DE SANTA FLORENTINA (CAMPANA)

San Oscar

san-blas-obispo-patrono

Celebracion Candelaria en Belen de Escobar

La iglesia co-catedral de la Natividad del Señor, en Belén de Escobar, fue centro de la celebración litúrgica de «la Candelaria». Esta entrañable fiesta, tan enraizada en nuestro pueblo católico, se celebra en todo el mundo el 2 de febrero. De ella encontramos el primer testimonio documentado en el siglo IV, por su celebración en Jerusalén. Hasta la última reforma del calendario litúrgico se la llamaba «fiesta de la Purificación de la Virgen María», con referencia al relato bíblico, que narra San Lucas en el capitulo 2 de su Evangelio, y que es lectura litúrgica del día. En efecto, para dar cumplimiento a la Ley, la Santísima Virgen María acudió al Templo de Jerusalén, a los cuarenta días del nacimiento de Jesús, a los fines de ofrecer su primogénito y cumplir el rito legal judío de su «purificación». La reforma litúrgica de entre 1960 y 1969 restituyó a la celebración el título de “Presentación del Señor”, como era conocida antiguamente, poniendo así de relieve el ofrecimiento de Jesús, el Hijo, al Eterno Padre, en el Templo de Jerusalén, cual preludio de su oferta sacrificial sobre la Cruz.

En su homilía, nuestro Obispo Oscar hizo referencia a la visión cristocéntrica de nuestra Fe, refiriéndose a Jesucristo con las palabras del Credo, «Luz de Luz». Luego comentó el sentido espiritual y pastoral de la Candelaria, y del centramiento en Cristo, “Luz de Luz”. Respecto de la fiesta de la luz, mencionó el antecedente «de la festividad de nuestros hermanos del judaísmo, con la Januka, la fiesta de las Luminarias del templo». A continuación hizo referencia al cumplimiento de la Ley por parte de la Virgen María, al sentido profundo de la fiesta de las candelas o luminarias y llamó la atención de los fieles sobre la imagen de Nuestra Señora de los Buenos Aires, que desde hace más de una década se encuentra en el Templo de la Natividad, sobre la cual explicó su historia, mencionando que en su remoto origen, la Madonna di Bonaria, o Nuestra Señora de los Buenos Aires, es una representación de la Virgen de la Candelaria, en el misterio de la Presentación del Señor. Como es tradicional, al inicio de la misa se bendijeron las candelas o velas, que son impuestas sobre las gargantas en el en que la Iglesia conmemora al Obispo San Blas, quien en vida obró milagros de curación y en la religiosidad popular es especialmente invocado como protector de la garganta.

Concelebraron con el Sr. Obispo el pro-vicario general, Mons. Santiago Herrera, y el cura párroco, Pbro. Atilio Rosatte. De la celebración participaron numerosos fieles laicos de la ciudad de Escobar (que está siendo visitada por segunda vez por el grupo juvenil de la iglesia catedral de Campana, y una delegación de la Orden de Bonaria, a la cual el Sr. Obispo, ante el ofrecimiento por parte de dicha entidad con espíritu católico, en sentido de realizar algunas obras de caridad social, le encomendó en el partido de Escobar la ayuda a la Cáritas de la recientemente reerigida parroquia de San Juan de la Cruz y la puesta en práctica de un plan de alfabetización, con una opción preferencial por los más necesitados, a ejemplo de San Martín de Tours, a quien tienen como protector.

El Sr. Obispo Mons. Sarlinga, luego de su homilía, destacó el avance de la IIa. fase de la reconstrucción del Templo (el cual en el pasado año 2008 cumplió 100 años), señaladamente la terminación por entero de la fachada enteramente restaurada en el estilo original, lo que vuelve a poner de relieve a la iglesia de la Natividad como edificio emblemático de la ciudad. También mencionó que la primera fase se cumplió con la parte del presbiterio restaurado y la creación de la cátedra episcopal, una obra de arte del arquitecto-artista zarateño, José Luis Ibar. Anunció a la vez que se iniciará la restauración de la capilla lateral izquierda del Templo, que será dedicada a la Ssma. Virgen en su advocación de Nuestra Señora de los Buenos Aires.

El día 3 de febrero, en la festividad de San Blas y San Oscar, la misa en la iglesia catedral de Santa Florentina fue presidida por Mons. Oscar Sarlinga, con la concelebración del Pbro. Mauricio Aracena y la asistencia del Rev. Diácono Lucas Martínez. Se realizó la tradicional imposición de las candelas sobre las gargantas de los fieles. El Obispo trazó algunos aspectos de la vida de San Blas, Arzobispo de Sebaste, y de San Oscar, Arzobispo de Bremen y de Hamburgo, y Legado papal, patrono de Escandinavia. Este día 3 de febrero, junto con el santo de su onomástico, Mons. Oscar Sarlinga cumple tres años desde que el Santo Padre Benedicto XVI lo nombrara como Obispo diocesano de Zárate-Campana, habiendo tomado posesión de la diócesis el 18 de febrero de 2006.

lunes, 2 de febrero de 2009

CELEBRACIÓN DE LA FESTIVIDAD DE LA CANDELARIA EN LA IGLESIA CO-CATEDRAL DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR, EN BELÉN DE ESCOBAR


2 de febrero de 2009

El Sr. Obispo, Mons. Oscar D. Sarlinga presidió la eucaristía en la iglesia de la Natividad del Señor, co-catedral de la diócesis, en Belén de Escobar.
Presentación de Jesús al templo

En esta festividad del 2 de febrero la Iglesia conmemora la Presentación del Señor Jesús, esto es, que José y María llevaron a Jesús al templo de Jerusalén. También se conoce esta festividad como el "Día de la Candelaria".

Origen de la fiesta: Esta costumbre tiene su origen en la celebración litúrgica de la fiesta de la purificación y la presentación del Niño Dios al templo. En tiempo de Jesús, la ley prescribía en el libro del Levítico que toda mujer debía presentarse en el templo para purificarse a los cuarenta días que hubiese dado a luz. Si el hijo nacido era varón, debía ser circuncidado a los ocho días y la madre debería permanecer en su casa durante treinta y tres días más, purificándose a través del recogimiento y la oración. Ya que se cumpliera la fecha, acudía en compañía de su esposo a las puertas del templo para llevar una ofrenda: un cordero y una paloma o tórtola. Con respecto al niño, todo primogénito debía ser consagrado al Señor, en recuerdo de los primogénitos de Egipto que había salvado Dios. Lo mismo pasaba con los animales primogénitos. José y María llevaron a Jesús al templo de Jerusalén, con dos palomas blancas como ofrenda. Al entrar al templo, el anciano Simeón, movido por el Espíritu Santo, tomó en brazos a Jesús y lo bendijo diciendo que Él sería la luz que iluminaría a los gentiles. Después, le dijo a María que una espada atravesaría su alma, profetizando los sufrimientos que tendría que afrontar. Explicación de la fiesta: El día 2 de febrero de cada año, se recuerda esta presentación del Niño Jesús al templo, llevando a alguna imagen del Niño Dios a presentar a la iglesia o parroquia. También ese día, se recuerdan las palabras de Simeón, llevando candelas (velas litúrgicas) a bendecir, las cuales simbolizan a Jesús como «luz de todos los hombres». De aquí viene el nombre de la “Fiesta de las candelas” o el “Día de la Candelaria”.

lunes, 26 de enero de 2009

Mensaje de Monseñor Oscar Sarlinga con motivo de la Festividad de la Conversión del Apóstol San Pablo

Queridos hermanos:
La conversión de San Pablo, acontecimiento de fe y de amor fundamental para la Iglesia, adquiere una relevancia muy especial para nosotros en este Año Paulino que ha convocado S.S. Benedicto XVI. Él renueva en nosotros la vida que nos da el Señor Resucitado, vida que nos impulsa a evangelizar y transmitir ese Amor transformador del mundo. Creo que podemos entender con este tenor las palabras que nos dejó el Papa en su homilía de Aparecida: “El Amor es el que da la vida; por eso la Iglesia es enviada a difundir en el mundo la caridad de Cristo, para que los hombres y los pueblos «tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10, 10)”(1).

En mi carta pastoral con motivo de la Apertura del Año Paulino mencionaba nuestra opción por el estado permanente de misión en la diócesis, y también la dimensión misionera de toda la pastoral(2), las cuales, gracias a Dios, continúan con vigor. Ello implica la permanente conversión del corazón y el «dejarnos iluminar por Dios», como lo hizo Saulo, iluminado por la «Luz de Luz», Jesucristo. En efecto, Saulo había asumido un papel muy activo en la lucha contra los cristianos, como dice la Escritura: “Saulo hacía estragos en la Iglesia; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza hombres y mujeres, y los metía en la cárcel” (Hech 8,3). Pero irrumpe un «hecho nuevo», una «Infinita Novedad», cuando la Luz del Señor transformó su corazón: "Y sucedió que, al llegar cerca de Damasco, de súbito le cercó una luz fulgurante venida del cielo, y cayendo por tierra oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dijo: ¿Quién eres, Señor? Y él: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y entra en la ciudad y se te dirá lo que has de hacer. Y los hombres que le acompañaban se habían detenido, mudos de espanto, oyendo la voz, pero sin ver a nadie. Se levantó Saulo del suelo y , abiertos los ojos, nada veía. Y llevándole de la mano lo introdujeron en Damasco, y estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió" (Hech 9, 3-9).

A partir de allí, nace el Apóstol, que soportó cada sufrimiento con la «primera alegría» de haber sido iluminado por el Señor. Así nosotros, como diócesis, les pido, sigamos creciendo en el «abandono confiado en Dios», en la acción constante y creciente en pos de cumplir sus mandatos, y en la alegría que caracteriza al cristiano (cf. Sal 73 [72], 23-28). En esto se encuentra la raíz y el quicio de toda la historia de salvación, es decir, el amor de Dios por la humanidad y el mandamiento del amor al prójimo, síntesis de toda la Ley y de los Profetas (cf. Mt 7,12). ¿Será para nosotros el Año Paulino la ocasión privilegiada de comprenderlo y asumirlo con humildad y espíritu de fe?. Porque el espíritu de fe nos lleva a la «comunión de espíritu», en el decir de san Pablo, la cual, cuando sucede en la Gracia «colma la alegría» (Cf Flp 2, 1-2).

El «abandono confiado» no ha de hacernos perder de vista la finalidad de toda lucha justa, que es la victoria, y la victoria para nosotros es la realización de ese Amor que todo lo puede, que todo lo transforma, en nuestra vida nueva. Lejos de la desventuranza de quien vive luchando pero sin vencer («Desventurados los que», dice san Agustín, «con mayor gusto se dedican a luchar que a vencer, siendo la victoria el fin de la lucha»(3), queremos una «vida nueva» que nos distinga como cristianos, una victoria en la Cruz Pascual.

Los escritos de los Apóstoles, y en particular las Cartas de San Pablo, están llenos de textos sobre este tema: "El que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo" (2 Cor 5, 17). El fruto de la redención realizada por Cristo es precisamente esta "novedad de vida" (Cf Col 3, 9-10). "El hombre viejo" es "el hombre del pecado". "El ser humano nuevo" es el que gracias a Cristo encuentra de nuevo en sí la original "imagen y semejanza" de su Creador. Por esto también, como Iglesia misionera, y en la «conversión pastoral» que nos propone el Documento de Aparecida, hemos de procurar hacer carne la enérgica exhortación del Apóstol para superar todo lo que en cada uno de nosotros es pecado y resquicio del pecado: "Desechen también vosotros todo esto: cólera, ira, maldad, maledicencia y palabras groseras, lejos de vuestra boca. No se mientan los unos a los otros..." (Col 3, 8-9), y también, "Despójense, en cuanto a vuestra vida anterior, del hombre viejo que se corrompe siguiendo la seducción de las concupiscencias, a renovar el espíritu de vuestra mente, y a revestirse del Hombre Nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad".

Los exhorto a ustedes como a hermanos y hermanas muy queridos (y procuro asumirlo yo mismo con todas mis fuerzas) a esa «conversión pastoral» a la que somos llamados: “La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera”(4), para poner en obra el elemento más importante de todo proyecto pastoral, al que se refería Juan Pablo II en «Novo Millenio ineunte», para que “ (…) el único programa del Evangelio siga introduciéndose en cada comunidad eclesial”(5).



+Oscar D. Sarlinga
24 de enero de 2009
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1. BENEDICTO XVI; Homilía de la Eucaristía en Aparecida, 13 de mayo de 2007.
2. http://www.aica.org/index2.php?pag=sarlinga080613
3. SAN AGUSTÍN, De vera religione 53, 102.

4. CONSEJO EPISCOPAL DE AMÉRICA LATINA (CELAM), Conferencia de Aparecida, n. 370.

5. JUAN PABLO II, Carta Apost. Novo Millenio ineunte, 1º2.

sábado, 24 de enero de 2009

FESTIVIDAD DE LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO

El Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga ha concedido que se celebre en todas las misas vespertinas del sábado y las del domingo correspondientes al 3er. domingo durante el año, la festividad de la “Conversión de San Pablo”, con sus textos litúrgicos propios, y con las indulgencias anexas, a ganar en todas las iglesias parroquiales y capillas de la jurisdicción eclesiástica de Zárate-Campana, conforme al Decreto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, que sigue:

La congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos emitió un decreto que permite el día 25 de enero la celebración de una Misa con el formulario y las lecturas de la CONVERSIÓN DE SAN PABLO en lugar de la correspondiente al 3º Domingo del tiempo “durante el año” (Prot. N. 268/08/L)

A tenor de la IGMR n. 374, el Obispo diocesano puede extender esta concesión a todas las Misas de ese día y, por tanto, puede conceder la celebración de la Liturgia de las Horas según el formulario de la fiesta del Apóstol.

A su vez, según la Peninteciaría Apostólica, en este día se pueden lucrar las Indulgencias ya sea por uno, ya sea por un fiel difunto. En todas aquellos lugares en donde el Obispo diocesano a dado ese privilegio a los lugares santos. Rezando una oración por el Santo Padre, la oración del Padrenuestro y la recitación del Credo, habiendo asistido a misa y recibiendo el sacramento de la Reconciliación.

miércoles, 7 de enero de 2009

SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

El martes 6 de enero, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, el Obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, celebró la misa vespertina en Campana.

En su homilía, el Obispo destacó la significación de la «Epifanía», “palabra que a nuestros oídos ya quizá no diga tanto –dijo- pero que es riquísima de sentido, porque se trata de la «manifestación», del «darse a conocer» del Rey-Mesías, a los Reyes de pueblos paganos, sí, pero Reyes Sabios, quienes, siguiendo el trazado de la luciente Estrella, acudieron a adorar a Jesucristo, el Hijo de Dios Vivo, nuestro Redentor y Salvador, el cual «se hace manifiesto» a todos los pueblos, a todas las naciones, porque la Salvación ofrecida es para todos”.
Luego de recordar las lindas tradiciones que vivimos cuando niños, las de la vigilia de los Reyes Magos, cuando esperábamos su visita en nuestros hogares, acotó que “estos Reyes Sabios, quizá por conocimiento de antiguas profecías, o su versación en ciencias –sin descartar las de los astros- esperaban que la Estrella los condujera al Nuevo Rey; también Herodes consultó a los letrados y Doctores de la Ley, quienes señalaron Belén como la cuna del Mesías”.
Los Reyes Magos, añadió Mons. Sarlinga, “se pusieron presurosos en camino, y consultaron al Rey Herodes, el cual, lleno de envidia por reducir el mesianismo de Jesús a una amenaza contra el poder herodiano, se llenó de furor, el cual ocasionó después la masacre de los Inocentes. Pero, como las personas rectas e inocentes no son tontas –ésta es una lamentable confusión que suele darse-, una vez que adoraron al Mesías, al que encontraron junto a Su Madre, y San José, y le ofrecieron sus dones (oro, incienso y mirra) los Reyes retomaron otro camino y no volvieron donde Herodes, lleno éste de malas intenciones para con el Niño Rey. Cambiaron enteramente de camino, una vez que encontraron a Aquél que es el Camino, la Verdad y la Vida”. A este respecto, el Obispo citó luego dos párrafos pertenecientes al P. Raniero Cantalamessa respecto del «cambio de camino» de los Reyes Magos:
“Y vayamos finalmente con los protagonistas de esta festividad, los Magos. Ellos no enseñan con las palabras, sino con los hechos; no con lo que dicen, sino con lo que hacen. No titubearon, se pusieron en camino; dejaron la seguridad del propio ambiente, de moverse con gente conocida que les reverenciaba. Actuaron consecuentemente, sin vacilación. Si se hubieran puesto a calcular uno a uno los peligros, las incógnitas del viaje, habrían perdido la determinación inicial y se habrían enredado en consideraciones vanas y estériles. Una última indicación preciosa nos llega de los Magos. «Avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino». Cuando se ha encontrado a Cristo, ya no se puede volver por el mismo camino. Al cambiar la vida, cambia la vía. El encuentro con Cristo debe determinar un hito, un cambio de costumbres”(1)
De tal modo, dijo Mons. Sarlinga, “el verdadero encuentro con Jesús es determinante, es un encuentro que nos hace re-nacer cada día (eso significa un cambio interior de costumbres), y nos hace permanentemente encaminarnos en su Vida, su Camino de Amor, que nos da fuerzas para luchar cada día, con las armas de la paz, por el bien y la verdad, que nos hace buscar la justicia, vivir el amor en serio, hacer el bien, tener el coraje de vivir de verdad los valores evangélicos, en la familia, en la comunidad, tener compasión para con quienes más lo necesitan, construir siempre, reconstruir incluso, dar vida y ser siempre para los otros causa de bendición. Eso es encontrarnos con Jesús, el Camino”.
Concluida su homilía, el Obispo exhortó a la feligresía a la generosidad en la Colecta por África, recordando cómo ese continente tan sufriente en sus pueblos que quieren levantarse y crecer, necesita de la ayuda de todos nosotros, “pueblos con cristiandades vigorosas” –dijo- “donde la fe católica quiere expandirse en paz y libertad, pero en medio de grandes dificultades, las del subdesarrollo, la indiferencia, cuando no la persecución”.



(1) RANIERO CANTALAMESSA, Comentario del padre Raniero Cantalamessa, OFM Cap. –predicador de la Casa Pontificia– en la solemnidad de Epifanía, 4 de enero de 2008.