viernes, 15 de enero de 2010

SOLIDARIDAD CON HAITÍ

La ayuda que más ayuda es aquella que se organiza

El golpe sufrido por el pueblo de Haití, uno de los más pobres entre los pobres, en estas horas ha sido terrible. Por eso, queremos expresar nuestra solidaridad y nuestro profundo dolor a quienes sufren las consecuencias de la tragedia ocurrida, especialmente a aquellos que han perdido a sus seres queridos.

En las primeras comunicaciones recibidas desde Cáritas Haití, su responsable en la emergencia Jonides Villarson, nos informó que a pesar de las evidentes dificultades, ya están trabajando con el equipo de emergencias y comenzaron a coordinar las iniciativas de ayuda.

Desde Cáritas Argentina, se dispuso una cuenta bancaria destinada especialmente para este fin, asumiendo que la donación en dinero facilita el acceso y administración de los fondos desde el mismo lugar donde se realiza la asistencia:

Cuenta Corriente Banco Nación Nº 35869/51 - Sucursal Plaza de Mayo 0085

CBU 01105995-20000035869519

A nombre de: Cáritas Argentina Emergencia

CUIT 30-51731290-4

miércoles, 13 de enero de 2010

Oración y solidaridad del Obispado con quienes sufren en Haití

SOLIDARIDAD CON HAITÍ

En unión con el Santo Padre, quien declaró que nuestros hermanos de Haití vivían una "dramática situación" a causa del "devastador terremoto que provocó importantes pérdidas de vidas humanas y dejó gran cantidad de personas sin techo y de desaparecidos", nos comprometemos a la oración ferviente por el eterno descanso de los que han partido, por el consuelo de sus familias, y en la medida de nuestras posibilidades con la colaboración con las instituciones de ayuda ante esta catástrofe que azotó a la nación caribeña. La Caritas Italiana fue una de las primeras instituciones en realizar una ayuda inmediata. La Virgen Madre proteja a todos quienes más sufren


Audiencia general: catequesis sobre las órdenes mendicantes y llamamiento de Benedicto XVI a la comunidad internacional para ayudar a los haitianos, asolados por el terremoto

Miércoles, 13 ene (RV).- Con un apremiante llamamiento a la comunidad internacional, Benedicto XVI ha asegurado su cercanía y la inmediata movilización de la Iglesia católica para ayudar a los hermanos haitianos asolados por un trágico terremoto. Un llamamiento que el Papa ha realizado durante la tradicional audiencia general de los miércoles de hoy y cuya catequesis ha estado dedicada a las Órdenes mendicantes surgidas en el siglo XIII. “Gracias a ellas – ha dicho- hubo una renovación eclesial estable y profunda.

Benedicto XVI ha culminado su Audiencia General de hoy - la primera de este 2010 - con un apremiante llamamiento y su cercanía al pueblo de Haití, que acaba de sufrir un trágico terremoto de 7 grados en la escala de Richter: «Deseo dirigir un llamamiento ante la dramática situación en que se encuentra Haití. Mi pensamiento va, en particular, a la población duramente golpeada – hace pocas horas - por un devastador terremoto, que ha causado graves pérdidas en vidas humanas, un gran número de personas sin techo, de desaparecidos y de ingentes daños materiales. Invito a todos a unirse a mi oración al Señor por las víctimas de esta catástrofe y por aquellos que lloran su muerte».

En estas horas de dolor y necesidad, el Papa se ha dirigido a la comunidad internacional para que se ponga en marcha la ayuda urgente, asegurando asimismo la caridad activa e inmediata de la Iglesia católica: «Aseguro mi cercanía espiritual a quienes han perdido su vivienda y a todas las personas probadas de distinta manera por esta grave calamidad, implorando de Dios consuelo y alivio en sus sufrimientos. Apelo a la generosidad de todos, con el fin de que no falte a estos hermanos y hermanas que viven un momento de necesidad y de dolor, nuestra solidaridad y el apoyo activo de la comunidad internacional. La Iglesia católica se movilizará activa e inmediatamente a través de sus instituciones caritativas para salir al paso de las necesidades más inmediatas de la población».

Fuente:
http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=348974

Cáritas con Haití

La red Cáritas en Haití ha puesto en marcha una respuesta de emergencia tras el terremoto ocurrido en Haití el 12 de enero. El seísmo de 7´3 grados en la escalas Richter sacudió la capital haitiana con 3 réplicas destruyendo cientos de edificios. La respuesta de la red Cáritas está siendo para dar apoyo a las víctimas de la catástrofe. Entre las acciones de emergencia se incluyen albergues temporales, distribución de alimentos y kits de higiene y apoyo espiritual. En una segunda fase se contempla la reconstrucción de infraestructuras.

Teléfono información y donaciones:
902 33 99 99

Fuente:
http://padrenuestro.net/noticia/2010/01/14/caritas-con-haiti/

Solidaridad con Haití del Obispado de Zárate-Campana y de Episcopados de Latinoamérica
Se organizan coléctas:

http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=28113

Pide Benedicto XVI a la comunidad internacional ayudar a Haití

"Llamo a la generosidad de todos a fin de que no se haga faltar a estos hermanos y hermanas que viven un momento de necesidad y de dolor, nuestra solidaridad concreta y el apoyo de la comunidad internacional", dijo el Papa al término de la audiencia de este miércoles.

Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI lanzó hoy un llamado a la comunidad internacional para ayudar a Haití, tras el terremoto de 7.0 grados Richter que la víspera sacudió al país caribeño.

"Llamo a la generosidad de todos a fin de que no se haga faltar a estos hermanos y hermanas que viven un momento de necesidad y de dolor, nuestra solidaridad concreta y el apoyo de la comunidad internacional", dijo el Papa al término de la audiencia de este miércoles.

Asimismo, aseguró que la Iglesia católica está comprometida con los afectados por el sismo.

"Mi pensamiento va en paticular a la población duramente golpeada hace pocas horas, por un devastador terremoto que ha causado graves pérdidas en vidas humanas, un gran número de personas sin techo y de desaparecidos e ingentes daños materiales", añadió.

"Invito a todos a unirse en oración ante el Señor por las víctimas de esta catástrofe y por aquellos que lloran su desaparición", expresó.

El Papa Benedicto XVI dedicó la catequésis de la audiencia general de hoy a la orden de los mendigos Franciscanos y Dominicanos.

"También en nuestros días, viviendo en una sociedad en la que a menudo prevalece el tener sobre el ser, es tarea del buen cristiano ser sensible al ejemplo de pobreza y solidaridad que con decisiones valientes es propuesto por movimientos que parten del Evangelio y lo viven radicalmente por el prójimo", dijo.

Según el Pontífice, "el mundo escucha con gusto a los maestros cuando son también testimonios", pues "es necesario vivir primero lo que se predica, ser espejo de la caridad de Dios con gran celo".

Recordó que el llamado a la santidad "no está reservado a unos pocos, sino que es universal y en cada estación de la vida se puede vivir el Evangelio".

Fuente: MILENIO.COM

jueves, 7 de enero de 2010

Mensaje de Mons. Oscar Sarlinga sobre la «Jornada de la Infancia Misionera», en la Epifanía del Señor

«LA BUENA NUEVA VIAJA SIN PASAPORTE»

Queridos hermanos condiocesanos:

El Papa Benedicto XVI presidió hoy en la Basílica Vaticana (a las 10 de la mañana hora de Roma) la Santa Misa en la solemnidad de la Epifanía del Señor, Jornada que lo es también de «la Infancia Misionera». Al mediodía dirigió el rezo del Ángelus.

Quizá se pueda no estar tan al corriente que en la solemnidad de la Epifanía -manifestación de Cristo a todos los pueblos y naciones, representados por los Magos- se celebra la mencionada «Jornada de la infancia misionera», instituida por el Papa Pío XII. Con el lema perenne “Los niños ayudan a los niños”, la Obra pontificia de la infancia misionera sostiene miles de iniciativas de solidaridad, educando a los niños para que crezcan con un espíritu de apertura al mundo y de atención a las dificultades de los menores menos favorecidos.

En este año 2010 el lema de la Jornada de la infancia misionera es “La Buena Nueva viaja sin pasaporte”, puesto que se propone destacar la eficacia de la Palabra de Dios, que jamás se ve limitada por barreras o confines, y al mismo tiempo nos impulsa a la evangelización, en el legítimo anhelo de difundir la gozosa noticia de la salvación, libremente ofrecida a todos los pueblos del mundo.

Nosotros creemos, porque estamos convencidos de ello, que «la luz de Belén continúa resplandeciendo en todo el mundo», como lo ha dicho hoy el Papa Benedicto. Por ello también de esta Epifanía queremos extraer algunas indicaciones programáticas concretas, en lo que respecta a la Pastoral de la Infancia Misionera en la diócesis. Acerca de la conveniencia de dichas indicaciones u orientaciones, recordamos lo que nos dice nuestro «Plan Pastoral diocesano»:

“Por consiguiente, este Plan Pastoral de la diócesis ha procurado brindar indicaciones programáticas concretas, como nos enseña el Documento de APARECIDA: "El proyecto pastoral de la Diócesis, camino de pastoral orgánica, debe ser una respuesta consciente y eficaz para atender las exigencias del mundo de hoy, con ‘indicaciones programáticas concretas, objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios, que permiten que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la sociedad y en la cultura” (Orientación fundamental del Plan, n. 1).

Varias son las parroquias de la diócesis que cuentan con la «Infancia Misionera». En esto vemos también que, en parte, las propuestas actuales ya se encontraban de algún modo presentes, ya sea en las orientaciones o en la práctica (Cf. «Plan Pastoral Diocesano», Capítulo I, n. 1: EL CAMINO PASTORAL RECORRIDO NOS ORIENTA, Y NOS ALLANA EL CAMINO POR RECORRER). Sin embargo, queda un camino importante que emprender respecto a la implementación y puesta en obra de la Infancia Misionera, que traerá muchas bendiciones.

También en nuestro «Plan» (Capítulo I, n. 7: Profundización en la dimensión evangelizadora de toda la Pastoral) damos el sentido del llamado "estado de misión", y luego, al pasar a sugerir o proponer profundizaciones en los distintos ámbitos de la Pastoral (n. 9 del mismo capítulo I), vemos la necesidad del «(…) fomento de la formación de agentes misioneros (para lo cual será muy importante la tarea de las Obras Misionales Pontificias y de la Delegación de Misiones, así como de las parroquias con grupos misioneros experimentados) que lleven a cabo la tarea de misionar en las parroquias que lo pidan, de una forma permanente y con dedicación preferencial a esta tarea, buscando en especial a los alejados” (Cap. I, n. 9, “c”).

¿Podrían ser los niños lo que llamamos «agentes misioneros»?.

Sí, ¡y cómo!. Ellos, en su inocencia y simplicidad de «ver a Jesús» y «ver brillar su estrella» serán de aquellos que, en el sentido de palabras que el Papa pronunció hoy: «han visto la estrella y han comprendido el mensaje». Necesitan, esto sí, de la atención pastoral de las parroquias, de los curas párrocos, sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos, religiosas, laicos preparados, para «abrirles los ojos y el corazón» y ayudarlos a conservar «un corazón sabio e inocente», que les permita «ver la estrella de la misericordia» del Señor, su Amor, que se da en la familia, en la comunidad, también en la comunidad parroquial, en todos los ambientes en el que el niño sea también «un testigo del Amor de Cristo».

Ojalá, quiera el Señor, que todas las parroquias de la diócesis puedan ir formando, con paciencia y a la vez con constancia, grupos de «Infancia Misionera». Los exhorto de corazón a los curas párrocos. Cuentan con la ayuda de la Delegación de Misiones, y la valiosa experiencia de las parroquias donde está ya funcionando, con mucho fruto de difusión del Evangelio y afianzamiento de la familia cristiana. El buen empeño de las familias será fundamental en este cometido (¡las hay tantas, de cónyuges que han hecho un retiro de impacto, de aquéllos que pertenecen a un movimiento o asociación de fieles laicos, o se encuentran dedicados a un aspecto de la pastoral parroquial!).

En el Señor y la Virgen Madre, los saluda afmo.

+Oscar, Obispo.

6 de enero de 2010

miércoles, 6 de enero de 2010

Epifanía, tiempo para replantear la evangelización a todos los pueblos


Fuente Original: Radio Vaticana

Miércoles, 6 ene (RV).- Puntualmente, a las doce del mediodía, Benedicto XVI ha celebrado la gran fiesta de la Epifanía, el misterio de la Manifestación del Señor a todas las gentes, dirigiendo el rezo del Ángelus en la plaza de san Pedro ante miles de familias, con sus hijos, que poco antes habían asistido al paso de una cabalgata por la via della Conciliazione hasta el Vaticano.

El Papa ha manifestado que “los Magos venidos de Oriente llegaron a Jerusalén siguiendo una estrella”, interpretada “como el signo del nacimiento del Rey, del Mesías, anunciado por los profetas”. Pero tuvieron necesidad de las indicaciones de los sacerdotes y de los escribas para conocer exactamente el lugar hacia donde dirigir sus pasos, es decir, a Belén, la ciudad de David: “La estrella y las Sagradas escrituras fueron las dos luces que guiaron el camino de los Magos, los cuales aparecen como modelos de los auténticos buscadores de la verdad”.

Efectivamente, los magos, ha explicado el Pontífice, “eran sabios que escrutaban los astros y conocían la historia de los pueblos”. Eran hombres de ciencia que observaban el cosmos casi como si fuera “un gran libro lleno de signos y de mensajes divinos para el hombre”. Su saber, por tanto, lejos de considerarse autosuficiente, “estaba abierto a ulteriores revelaciones y llamadas divinas. Y no por ello se avergonzaban de pedir instrucciones a los jefes religiosos judíos”.

“Hubieran podido decir –ha señalado el Papa- lo hacemos solos, no tenemos necesidad de nadie, evitando así, según nuestra mentalidad moderna, cualquier tipo de ‘contaminación’ entre ciencia y la Palabra de Dios. Y en cambio, los magos escuchan las profecías y las acogen”.

De camino hacia Belén, los Magos -ha proseguido el Papa- ven de nuevo la estrella, como confirmando la “perfecta armonía entre investigación humana y la Verdad divina. Una armonía que llena de alegría sus corazones de auténticos sabios. El culmen de su itinerario se realiza cuando finalmente descubren al niño con María, su madre y se postran ante Él y lo adoran.

“Podrían haber quedado desilusionados o escandalizados y, en cambio, como verdaderos sabios, se manifiestan abiertos al misterio” que de manera sorprendente se presenta ante ellos. “Con sus dones simbólicos reconocen en Jesús al Rey y al Hijo de Dios”.

El Santo Padre ha destacado un último aspecto de “la unidad entre inteligencia y fe” en los Magos, en el hecho de que, advertidos por un sueño, no volvieron a ver a Herodes en Jerusalén, como hubiera sido natural anunciando y dando resonancia a su descubrimiento, sino que regresaron a sus países por otro camino.

Los Magos que han elegido como su soberano al Niño-Dios lo custodian escondiéndolo, siguiendo el estilo de María, o mejor, de Dios mismo, y así como habían aparecido, desaparecen en el silencio, apagados, cambiados por el encuentro con la Verdad. Habían descubierto un nuevo rostro de Dios, una nueva realeza: “la del amor”.

Después del rezo mariano del Ángelus, Benedicto XVI ha saludado en diversas lenguas dirigiendo en primer lugar una felicitación particular a los hermanos y hermanas de las Iglesias de Orientales que celebran mañana la Santa Navidad. “Que el misterio de luz sea fuente de alegría y de paz para toda familia y comunidad”, ha dicho el Papa.

Oigamos a continuación el saludo en español: “Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española presentes en esta oración mariana. La Iglesia celebra hoy la solemnidad de la Epifanía del Señor, la manifestación del Mesías a todos los pueblos. San Mateo nos narra en su evangelio como unos personajes, venidos de Oriente, son guiados por una estrella hasta Belén y, adorando al Niño Jesús, le reconocen como el único Salvador del Mundo. Queridos hermanos, os invito a imitar la obediencia de estos Magos que, gracias a su docilidad a la acción providente de Dios, pudieron recibir la luz sin ocaso: Cristo, el Señor. Feliz fiesta de la Epifanía. Muchas gracias”.

EPIFANIA DEL SEÑOR
SOLEMNIDAD
+
EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo
2, 1-12

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: « ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo.»
Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. «En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel.»
Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje.»
Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor

lunes, 4 de enero de 2010

EXEQUIAS DE MONS. ALFREDO MARIO ESPOSITO, PRIMER OBISPO DE ZÁRATE-CAMPANA

Los restos mortales de Mons. Alfredo Mario Esposito llegaron a la ciudad de Campana a las 10.45 del sábado 2 de enero, habiendo sido escoltados por la Policía de la Provincia desde el Arco de ingreso a la ciudad hasta la iglesia catedral. Allí, en el atrio, esperaban el sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, junto con el vicario general, Mons. Galuppo, el clero de la Curia y de la Catedral.

Una vez puesto solemnemente para que pudieran despedirse los fieles, y una revestido el cuerpo del extinto Obispo con la casulla, la cruz pectoral, el solideo y la mitra, más el báculo pastoral, Mons. Oscar Sarlinga hizo el primer responso y la capilla episcopal de coro entonó algunos cánticos. Desde las 11 desfilaron feligreses, religiosos, religiosas, sacerdotes, amigos todos que recordaban al primer Obispo, quien tan buen ejemplo dejó en la diócesis, y el grupo entero permaneció hasta las 13.

La visita de los fieles continuó incesantemente hasta la tarde. El Obispo Mons. Oscar concurrió de nuevo a las 16, hora en que llegó Mons. Roberto Murphy, portador de un mensaje del Su Eminencia el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Tarcisio Bertone, en nombre del Papa Benedicto XVI y de un mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, S.E. Mons. Adriano Bernardini. Se recibieron mensajes del Cardenal Estanislao Karlic, del Arzobispo de Rosario, Mons. José Luis Mollaghan, del Arzobispo de Mendoza, Mons. José María Arancibia, del Arzobispo emérito de Resistencia, Mons. Carmelo Giaquinta, y de los Sres. Obispos de Goya, de Concepción del Tucumán, de los fieles Maronitas, así como un mensaje telefónico de Mons. Eguía Seguí, secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, quien a pedido de Mons. Sarlinga comunicó a todos los Obispos el deceso de Mons. Esposito a través del medio de la misma Conferencia Episcopal.

La misa de exequias comenzó a las 17, y después de darse lectura al mensaje del Sr. Cardenal Secretario de Estado, Mons. Roberto Murphy transmitió el mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, expresó sus propias condolencias y de los colaboradores en la la Nunciatura Apostólica. La Santa Misa, presidida por Mons. Oscar Sarlinga, fue concelebrada por Mons. Baldomero Martini, Obispo de San Justo, por Mons. Damián Bitar, Obispo auxiliar de San Justo, por Mons. Edgardo Galuppo y Mons. Tomás Llorente, vicarios generales, Mons. Santiago Herrera, pro-vicario general y Rector del Seminario, y más de una treintena de sacerdotes, entre los cuales el ex-general de la Congregación a la que pertenecía Mons. Esposito, el P. Alfonso. Asistieron también algunos diáconos permanentes y una parte de los seminaristas del Seminario "San Pedro y San Pablo". Muchos fieles colmaron el templo, entre ellos numeosos jóvenes, y famlias.

Al concluir la celebración de la Misa (de la cual se adjunta la homilía pronunciada por el Obispo) los 8 sacerdotes ordenados por Mons. Esposito sostuvieron el féretro, y se inició la procesión hacia el templo criptal (de Santa Florentina y los Santos Padres Hispanos) debajo del templo catedral, donde se encuentra el área de las tumbas de los Obispos. Mientras tanto, la capilla coral episcopal entonaba las letanías. Luego de la bendición de la tumba, de un nuevo responso y de cánticos, Mons. Esposito fue enterrado junto al altar del Sagrado Corazón de Jesús, mientras la capilla coral entonaba "Al Corazón bendito de María", que había sido su canto litúrgico preferido.

Los fieles permanecieron largo tiempo orando junto a su tumba. Descanse en la Paz de Cristo este fiel, docto y santo Pastor, primer Obispo de la diócesis, creada por S.S. Pablo VI en 1976.


HOMILÍA DE MONS. OSCAR D. SARLINGA EN LA MISA EXEQUIAL DE MONS. ALFREDO ESPOSITO CASTRO, CMF

Sábado 2 de enero de 2009

En la misa exequial se hizo presente Mons. Robert Murphy, Secretario de la Nunciatura, quien, luego del saludo inicial de la Liturgia, dio lectura a la carta de saludo y condolencia dirigida a Mons. Sarlinga por parte del Eminentísimo Sr. Cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone en nombre del Papa Benedicto XVI, y el mensaje del Sr. Nuncio Apostólico, S.E. Mons. Adriano Bernardini.

(Luego de nombrar a los miembros del clero, entre ellos el Obispo de San Justo, Mons. Martini, su Obispo auxiliar, Mons. Bitar, las autoridades presentes, entre las cuales la Sra. Intendente Municipal, Doña Stella Maris Giroldi, y de saludar a los feligreses, Mons. Oscar Sarlinga pronunció la siguiente homilía)

Estamos hoy congregados para despedir, en la fe, a nuestro hermano Obispo, Mons. Alfredo Mario Esposito, quien, aunque nacido en Nápoles, el 20 de mayo de 1927, era de nacionalidad argentina puesto que su padre su padre se desempeñaba como cónsul argentino en aquella ciudad de Italia, y allí vivía la familia. Fue ordenado sacerdote en la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María (los Padres Claretianos) el 1 de agosto de 1954; elegido obispo de Zárate-Campana el 21 de abril de 1976 por S.S. Pablo VI, el Papa que creó esta diócesis. Su ordenación episcopal la recibió por imposición de manos y oración consecratoria de S.E. Mons. Pío Laghi, entonces Nuncio Apostólico, y tomó ese mismo día posesión de su cargo pastoral, el 4 de julio de 1976.

Hoy lo despedimos, habiendo partido a la Casa del Padre el día 1ro. de enero, en la festividad de la Virgen Madre de Dios, en pleno Año Sacerdotal, convocado por S.S. Benedicto XVI.

Todos recordamos la hombría de bien y la piedad de Mons. Esposito. Podemos decir de él, como en una síntesis espiritual, que la experiencia del Espíritu y de María Santísima han sido el centro de su vida. En efecto, el seguimiento de Cristo era, en su espiritualidad, una experiencia de vida que sólo es posible por la acción del Espíritu, Espíritu del Padre y del Hijo, Espíritu también de nuestra Madre la Virgen, en tanto Esposa del Espíritu Santo. Ese Espíritu que es como el gran Centro integrador de todas las dimensiones de nuestra vida y nuestra misión, el gran Protagonista de la misión, como lo llama la recordada Evangelii Nuntiandi, y el principal agente de la dimensión misionera de toda la pastoral. Así lo experimentó el fundador de la Congregación a la cual perteneció, el Obispo San Antonio María Claret, y nuestro hermano Alfredo Mario lo siguió, pues se sintió ungido por el Espíritu para anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, y en especial a aquéllos que le habían sido encomendados.

Monseñor Alfredo Mario, en síntesis todavía más justa, fue forjado en la fragua del Corazón de María. Esto es esencial para comprender su personalidad, su vocación, el desempeño de su misión como Obispo.

Nuestro hermano Obispo no nos ha dejado, como loablemente lo hacen otros prelados, un «testamento espiritual». En realidad, lo ha sido todo su testimonio, en especial su sufrimiento en Cruz, aceptado con Amor. He tomado, por ello, dos ejes –permítaseme llamarlos así- a la manera de un testamento espiritual.

El primero de esos ejes lo tomé de su Homilía el día de su ordenación episcopal, en 1976, en el nacimiento de la diócesis de Zárate-Campana, y expresa su «pasión por la Iglesia» y por la unidad y la concordia en Ella. Nos decía: “Sí, Jesús vive entre nosotros de una manera especial desde ahora. Él dijo a los Apóstoles: “Cuando dos o tres de ustedes están unidos en mi Nombre, allí estoy yo” (Mt 18,20). Pues bien, estamos de un modo especial en la caridad, desde este día, “en el Nombre del Señor”. No ciertamente por meros motivos humanos, por laudables que sean. Menos aún, por intereses mezquinos. Pobres o ricos, grandes y chicos, enfermos y sanos, con responsabilidades de gobierno o simples ciudadanos, con todo lo que somos… estamos unidos, desde ahora y para el tiempo que vendrá, en una realidad que llamamos una Iglesia local, que no es otra cosa que el misterio grande de la Iglesia Universal, que se hace carne y se concreta, por decirlo así, en una modalidad y forma local” . Todos quienes han conocido bien a Mons. Esposito saben cómo él amaba profundamente la diócesis. Incluso ya estando enfermo, y emérito, vino en la recurrencia del 4 de julio (considerada «moralmente» la fecha de fundación de esta circuncripción eclesiástica) desde 1994 hasta 1999, ya al final enclavado en silla de ruedas.

Tanto amó a esta diócesis que, cuando cumplió sus bodas de oro sacerdotales en 2004, imposibilitado por completo de desplazarse, lo acompañaron los sacerdotes de la diócesis que él había ordenado, y también otros, junto con amigos, feligreses, en una eucaristía que presidió el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, en la capilla de la Clínica de San Camilo, en Buenos Aires.

El otro «eje» de su testamento espiritual no escrito lo he tomado del, sí escrito, «Testamento espiritual» del Papa Pablo VI, en sus consideraciones sobre la Iglesia, su profundo sentido de pertenencia a Ella: “La paz del Señor sea con nosotros (…) siento que la Iglesia me rodea: oh, Iglesia santa, una y católica y apostólica, recibe mi supremo acto de amor con mi bendición y saludo”(n.1)

En su despedida de este mundo, nos decía ese gran Papa: “Y respecto a lo que más importa, despidiéndome de la escena de este mundo y yendo al encuentro del juicio y de la misericordia de Dios: debería decir tantas cosas, muchas. Sobre la situación de la Iglesia; que escuche las palabras que le hemos dedicado con tanto afán y amor” (n.6) . Escuchar las palabras de enseñanza, dichas con dulzura, con Amor, con ánimo y deseo de enseñar, con humildad, amando al mundo, sin confundirse con él, como también prosigue el Papa Pablo: “Sobre el mundo: no se piense que se le ayuda adoptando sus criterios, su estilo y sus gustos, sino procurando conocerlo, amándolo y sirviéndolo” (n.6) . Creo que podríamos perfectamente poner estas palabras, hoy, en labios de nuestro hermano Mons. Alfredo Mario, él, que se ocupó de promover e impulsar las misiones populares (tales como la de Campana y la de Zárate, en 1979; y la del partido de Pilar, en 1982), él, que promovió la creación de escuelas católicas para la niñez y juventud, que fundó el Seminario “San Pedro y San Pablo” (¡qué contento estaría de haber visto su re-fundación, el pasado año!) y que promovió en todos los sentidos el rol del laicado, en sus instituciones, asociaciones, movimientos.

No pueden faltar hoy unas sentidas palabras de agradecimiento franco a la Sra. Laura Squarici, su enfermera, o más bien, «su ángel tutelar», quien lo ha cuidado desde el 2 de noviembre de 1993, hasta el día de ayer, en que entregó su alma al Señor. Es el 7mo. Obispo del cual la Sra. Laura ha cuidado, en todos los casos hasta el momento de la muerte.

Es también la ocasión de agradecer a la Fundación «Pérez Companc», la cual, desde el hoy distante 1992, hasta el presente, le ha brindado toda la atención que necesitaba y se hizo cargo del cuidado de su enfermedad, en la Clínica “San Camilo”. Vaya un agradecimiento sentido a las Hijas de San Camilo, las hermanas, que lo han cuidado con tanto afecto y devoción, y al personal médico y sanitario de ese lugar.

Quien habla ya había tenido ocasión de tratar con él desde abril de 2003, cuando recién estaba electo Obispo titular de Uzalis y auxiliar de Mercedes-Luján, en la primera Asamblea episcopal de la que participé. Fueron numerosas las ocasiones de departir, siempre amable, siempre sacerdotal, humilde y digno. Como Obispo de esta diócesis, pasé la celebración del cumpleaños en San Camilo (cumplimos años el mismo día) en 2006; Mons. Alfredo Esposito estaba radiante, contento, habían concurrido también algunas familias, principalmente de la ciudad de Campana, que lo han visitado y atendido hasta el día de ayer, con esmero, agradecimiento y devoción. Gracias también a ellos, no puedo nombrar a todos y cada uno, pero saben bien a quiénes me refiero.

En las distintas ocasiones en que tuve la dicha de verlo, la última vez que pudo dirigirme la palabra, con gran dificultad, asintió a mi solicitud de ofrecer todos sus sufrimientos, que lo hacía con gran espíritu de fe, por la Iglesia diocesana, por los sacerdotes, religiosos, religiosas, por las vocaciones, las familias, y todo el Pueblo de Dios, en especial por aquéllos más alejados, los pecadores, quienes ya no tenían razones de creer ni de esperar, los que más sufren, los más pobres y los abatidos.

Mons. Esposito no ha dejado bienes materiales, que no poseía. El Obispado ha tomado a su cargo todo el servicio fúnebre de este hermano nuestro, y ha sido providente el contar con el área tumbal, en el templo criptal de «Santa Forentina y los Santos Padres de la Iglesia hispana», que hemos restaurado recientemente y donde reposará este hermano nuestro en la espera de la Resurrección gloriosa. Como símbolos, este hermano Obispo había entregado ya su anillo episcopal a su hermana Rita, quien vive en las Islas Canarias, y con quien hoy por la mañana hemos mantenido una conversación telefónica, y legó también para ella su cruz pectoral. Como dije, no dejó otros bienes. La mitra de la ceremonia de su ordenación, que le fue puesta hoy en su último adiós, y su sencillo báculo de madera simple, que ahora está sobre su féretro, permanecerán en la ciudad de Campana como perenne recuerdo de quien fue el primer Obispo diocesano, con sencillez, y a la vez con toda la carga del simbolismo que merecen.

Gracias, por todo tu testimonio, querido Monseñor Alfredo Mario Espósito. Más bien, no te decimos definitivamente «adiós», te decimos «hasta pronto», «hasta el Cielo».

«Hasta el Cielo», fiel y santo Pastor de la Iglesia.

Amén.

Notas:
ESPOSITO CASTO, Alfredo Mario, S.E., Homilía de Mons. Alfredo Mario Esposito, CMF, tenida en el día de su ordenación episcopal y en el nacimiento de la Diócesis de Zárate-Campana, el 4/7/76, en la iglesia catedral de Campana, Provincia de Buenos Aires, Argentina (inédita, obrante en el archivo del Obispado de Zárate-Campana).
PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, en:
PABLO VI, “El Testamento de Pablo VI”, op.cit.



A CONTINUACIÓN SIGUEN ALGUNOS DE LOS MENSAJES DE CONDOLENCIAS DE CARDENALES Y OBISPOS.


A Su Excelencia Reverendísima, Mons. Oscar D. Sarlinga
Excelencia, Querido Oscar:
Te quiero manifestar mis condolencias por el fallecimiento del muy querido y muy admirado primer obispo de Zárate-Campana, Monseñor Espósito. Quiera el Señor y María Santísima, Madre de Jesús, recibirlo en el Cielo para premiar su fe, su esperanza y su caridad vividas en la larga y dolorosa enfermedad. La asumió imitando al Señor y dándonos a todos un testimonio profundo de su amor pastoral al ofrecer todo para la salvación de nuestros hermanos. En él hemos visto alguien que verdaderamente se entregó totalmente a Dios en la profunda paz de la gracia. Recemos por él y encomendémonos a él.
+Estanislao Cardenal Karlic
Arzobispo Emérito de Paraná


Monseñor Oscar Sarlinga
Obispo de Zárate Campana
Querido Monseñor:
Al conocer la noticia del fallecimiento del tan estimado Monseñor Alfredo Mario Espósito, deseo hacerte llegar mis saludos de condolencia más sentidos y cordiales, extensivos a la Diócesis de Zárate Campana; acrecentados por el recuerdo de su persona durante los largos años de su enfermedad. En las oportunidades que lo traté tanto en la Conferencia Episcopal como en la Clínica San Camilo, donde lo visité en varias oportunidades, tuve de él un ejemplo de su fe y confianza en Dios, siempre recibí de su parte palabras edificantes, así como un ejemplo de paciencia y abnegación en los sufrimientos que sobrellevó hasta su partida. Deseo que la Sma. Virgen enjugue sus lágrimas.; y lo encomiendo en la oración y en la Misa; sabiendo que a los que mueren piadosamente, Dios les tiene reservada una magnífica recompensa.
Fraternalmente en Cristo.
+José Luis Mollaghan
Arzobispo de Rosario


Su Excelencia Reverendísima
Mons. Oscar Sarlinga
Obispo de Zárate-Campana
Querido hermano Oscar:
Hago llegar a esa Iglesia mis condolencias, y me uno a la oración de todos, por este hermano nuestro: obispo sabio, piadoso, prudente y muy probado, que Dios hará feliz en su gloria.
+José María Arancibia
Arzobispo de Mendoza


A S.E. Mons. Oscar Sarlinga
Me uno espiritualmente a la oración de la Iglesia por la partida a la Casa del Padre del primer Obispo de esa Diócesis, Mons. Alfredo Espósito.
Y mientras ruego al Señor Jesús lo acoja en su Reino, ruego también por esa Iglesia y su actual Pastor,
Fraternalmente.
+ Carmelo Juan Giaquinta, Arzobispo emérito de Resistencia


Estimado Mons. Dr. Oscar Domingo Sarlinga:
Compartiendo el dolor causado por la desaparicion física de Mons Alfredo Esposito Castro, me obliga el amor fraterno a drigir, al hermano obispo de la Diócesis de Zarate Campana, una palabra de condolencias que expresa el valor de la vida frente a la idea de la muerte. La relación del pastor de una Diócesis con los fieles de la misma es una relación que implica una intimidad de alto valor humano y espiritual, por esto, hermano, acompaño al pastor y a la grey con reales sentimientos de pésame y pido al Señor de los vivos y de los muertos, en esta étapa de las festividades del Nacimiento de Jesús que bendiga a todos y trasforme la tristeza y el dolor en alegría de salvación. En unión de oraciones, elevo a Dios una oración especial pidiendo el descanso eterno de Mons. Alfredo y el consuelo cristiano a sus familiares y a la feligresía de Zarate y Campana. Que la Virgen María protagonista de estas fiestas que vivimos, bendiga con su cariño maternal el Año que comienza y abra las puertas del Cielo a nuestro hermano Claretiano que acaba de dejar este valle de lágrimas en camino a la eternidad. Con mi saludo fraternal
+ Charbel Merhi
Obispo de los Maronitas en Argentina


A Mons. Oscar Sarlinga, de parte del Obispo de Goya
Estimado Hermano Oscar:
Me uno a Uds. en la oración por Monseñor Alfredo Espósito, primer Obispo de Zárate-Campana. Ahora, para él todo es sosiego y felicidad en el Descanso de su Señor.
Hago propicia esta comunicación para desearte una gran bendición en este Año Nuevo.
Un abrazo fraterno. Rezá por mí.
+Ricardo Faifer


Querido Monseñor Oscar Obispo de Zárate-Campana
Me uno a vos y a toda la iglesia diocesana con la oración pidiendo al Buen Dios por este hermano obispo que testimonió su fe en su vida con el martirio cotidiano de la enfermedad. Junto a Mons. Guillermo Garlatti, ausente en estos días, y a toda la comunidad de la Arquidiócesis de Bahía Blanca te envío un gran abrazo fraterno junto con las condolencias.
Mons. Pedro Laxague
Obispo auxiliar de Bahía Blanca


DESDE EL OBISPADO DE CONCEPCIÓN
QUERIDO HNO. OSCAR.
TE HAGO LLEGAR DESDE ESTA DIOCESIS DE CONCEPCIÓN LA CERCANIA, ORACIÓN Y SENTIDO PESAME POR LA PARTIDA DE ESTE HERMANO NUESTRO ALFREDO. NOS UNIMOS FRATERNLAMENTE Y TODA LA DIOCESIS DE CONCEPCIÓN. UN ABRAZO Y ORACIÓN
FR +JOSE M. ROSSI O.P OBISPO DE CONCEPCIÓN

domingo, 3 de enero de 2010

ECOS DE LAS FIESTAS PATRONALES DE LA SAGRADA FAMILIA EN LA LOCALIDAD DE LOS CARDALES

El 27 de diciembre ppdo. el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga concurrió a la localidad de Los Cardales (jurisdicción parroquial que abarca parte de los partidos de Exaltación de la Cruz y de Campana) para celebrar las Fiestas Patronales de la Sagrada Familia de Jesús, María y José. La Santa Misa, concelebrada por el Vicario General, Mons. Edgardo Galuppo, y por el Cura párroco, Pbro. Lic. Claudio Caruso, tuvo una gran asistencia de fieles, en especial de familias. La celebración patronal estuvo precedida por una novena como relatamos a continuación.

CRÓNICA NOVENA PREPARATORIA FIESTAS PATRONALES

Por segundo año consecutivo la Parroquia Sagrada Familia de Los Cardales se ha preparado a su Fiesta Patronal a través de la Novena de Navidad predicada por diversas intenciones por nuevo sacerdotes (algunos de la diócesis y otros de Buenos Aires).

Este año además de los dos curas parrocos precedentes participaron de la novena: Mons. Patricio Olmos -Vicario regional de la Prelatura del Opus Dei para la Argentina - , el Padre Juan Torrella – Vicario episcopal para la educación de la arquidiócesis de Buenos Aires – , Monseñor Santiago Herrera – Provicario General y Rector del Seminario diocesano – y Monseñor Edgardo Galuppo - Vicario General de la Arquidiócesis –

En el inicio de la novena el pasado 15 de diciembre se realizó un Cenáculo Mariano con la presencia del Grupo de Oración de Belén de María rezando por las vocaciones sacerdotales de nuestra diócesis.

Fue de destacar también el retiro espiritual que Mons. Juan Torrella ofreció al personal docente de nuestro Colegio Parroquial en el día dedicado a rezae por todos los que trabajan en este campo.

Durante la novena la Comunidad Parroquial además de prepararse espiritualmente mediante las celebraciones litúrgicas se abocó a la preparación de un DON COMUNITARIO al Niño Dios para hacer más digna su Casa en la Santa Navidad.

Fueron reciclados a nuevo los 36 bancos del Templo – que tienen 97 años de vida -; se modernizó la iluminación del Atrio del Templo Parroquia , se remodeló el salón parroquial pintándolo a nuevo, instalando refrigeración y dotándolo de nuevas silla y mesas y finalmente se avanzó hasta prácticamente terminar la nueva sede de Cáritas Parroquial que duplica la extensión del anterior salón.

Como parte integrante de la novena y fundamental para nuestra Comunidad el día 23 de diciembre – jornada final – se realizó la Fiesta de los niños durante la cual se celebró la Misa a las 10 de la mañana. Posteriormente las catequistas junto a niños de catequesis y monaguillos ofrecieron un pesebre viviente.

Seguidamente y como ya se ha hecho habitual un mago hizo las delicias de niños y no tan niños con un mágico espectáculo de más de una hora.

Como conclusión y ya casi al mediodía de esta jornada se entregaron Cajas con artículos de Navidad, Bolsones de Comidas y más de 500 juguetes a las personas que ordinariamente concurren a nuestra Parroquia para ser asistidas por Cáritas.

sábado, 2 de enero de 2010

FALLECIMIENTO DE MONS. ALFREDO M. ESPOSITO Y MISA EXEQUIAL EN IGLESIA CATEDRAL DE SANTA FLORENTINA

Fotografía: ambos Obispos celebraban el mismo día de cumpleaños, el 20 de mayo. La fotografía es del 20 de mayo de 2006, en que Mons. Oscar celebró la misa, a la que asistió Mons. Esposito, y ambos festejaron juntos su cumpleaños, con la Sra. Laura, enfermera, las Hermanas Camilianas, y algunas familias de la ciudad de Campana.


COMUNICADO DEL OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA DEL 1ro. DE ENERO A LAS 22 hs.

Hoy, viernes 1ro. de enero, en la festividad de la Santísima Virgen María Madre de Dios, falleció cerca de las 20.30, Mons. Alfredo Esposito Castro, primer Obispo de la diócesis de Zárate-Campana, en la clínica "San Camilo", de Buenos Aires.

En razón de los trámites que tienen que hacerse entre esta noche y mañana a primera hora, será trasladado desde la mencionada Clínica "San Camilo" (Buenos Aires) a la ciudad de Campana, donde está previsto que llegue a partir de las 11.

A esa hora se abrirá la capilla ardiente, en el templo catedral, y el mismo día sábado 2 de enero será celebrada (en la iglesia catedral de Santa Florentina, en Campana) la misa exequial, presidida por Mons. Oscar D. Sarlinga, a las 17.

Vaya un agradecimiento muy especial de parte del Obispado a la Sra. Laura, su enfermera, quien lo cuidó con devoción durante tantos años, y a las Hermanas Camilias, personal médico, enfermeros y enfermeras, así como a las familias que con su amistad y afecto lo han acompañado durante los largos años de su enfermedad.

El Obispado de Zárate-Campana pide que elevemos nuestra oración por este insigne Pastor de la Iglesia del Señor, quien, en últimas palabras que pudo decir a Mons. Oscar Sarlinga (en momentos en que todavía podía proferir su voz) le expresó que ofrecía de corazón todos sus sufrimientos por el pastoreo de la diócesis y por el bien de la Iglesia.